Calgary Tribune - Zapatero, el tótem de la izquierda española bajo sospecha

Zapatero, el tótem de la izquierda española bajo sospecha
Zapatero, el tótem de la izquierda española bajo sospecha / Foto: Oscar DEL POZO - AFP/Archivos

Zapatero, el tótem de la izquierda española bajo sospecha

El socialista José Luis Rodríguez Zapatero lideró España entre 2004 y 2011 alternando reformas sociales emblemáticas y duros recortes en plena crisis; idolatrado por la izquierda en los últimos tiempos, su figura se ve ensombrecida por un caso de presunta corrupción y enriquecimiento.

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Hasta hace pocas semanas, Zapatero era un gran activo electoral de los socialistas, con gran sintonía personal con el actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y dinamizando campañas electorales, como ocurrió recientemente en Andalucía, cuando la candidata socialista María Jesús Montero lo presentó en un mitin como "talismán" y "hombre bueno".

"¿Qué vale en la vida? Intentar ayudar a los demás, convivir, ser solidario, preocuparte por los que están discriminados, por los que más sufren, por los débiles. Eso es lo que te hace respirar bien", dijo Zapatero en ese evento.

Poco después, este antiguo profesor de Derecho Constitucional de 65 años -nacido el 4 de agosto de 1960 en Valladolid- fue imputado en el llamado caso "Plus Ultra", la primera vez para un jefe o ex jefe del Gobierno español.

La justicia lo investiga por haber usado su influencia, a cambio de dinero, para lograr el rescate público con 53 millones de euros (unos 61 millones de dólares) de esa pequeña aerolínea española.

Además, el hallazgo de joyas por valor de 1,3 millones de euros (1,5 millones de dólares) en una caja fuerte de su despacho durante un registro también le ha valido una investigación por fraude fiscal.

- Reformas sociales y desafío a EEUU -

Zapatero niega las acusaciones, y poco antes de la imputación defendió haber hecho trabajos de "consultoría": "Todo lo que he percibido es fruto de mi trabajo, [y] es declarado por el impuesto de la renta", aseguró en una entrevista en la radio Onda Cero.

La popularidad de Zapatero descansaba sobre todo en las reformas sociales de sus siete años en el poder: las leyes de matrimonio homosexual, de dependencia -para dar cuidado a quienes no pueden valerse por sí mismos-, la del aborto o la de "memoria histórica" para recordar a las víctimas del franquismo, entre ellas su abuelo, fusilado en 1936.

Además, durante su mandato, la organización independentista vasca ETA anunció el cese de la actividad, tras arrebatarle la vida a casi 900 personas, y fue quien retiró a las tropas españolas de la guerra de Irak, al alinearse con un sentir mayoritario de la sociedad.

Zapatero llegó al gobierno contra pronóstico en marzo de 2004, cuando todo apuntaba a un triunfo de los conservadores del Partido Popular.

Sin embargo, los atentados yihadistas contra varios trenes suburbanos de Madrid, unos días antes de las elecciones, que dejaron 192 muertos, alteraron el guion.

"Me hice cargo del Gobierno de España tres días después del peor atentado terrorista de la historia de nuestro país (...), equiparable al 'shock' político que supuso en EEUU el perpetrado contra las Torres Gemelas", escribió Zapatero en su libro "La solución pacífica".

El electorado estimó que aquellas bombas fueron una represalia por la participación española en la guerra de Irak por decisión del presidente del Gobierno conservador José María Aznar, y le retiraron el apoyo a su partido, cuyo candidato era Mariano Rajoy.

- De "Bambi" a los recortes -

Zapatero presumía de un carácter dialogante y moderado, y ofrecía una imagen de simpatía, cualidades apreciadas por sus partidarios, pero que llevaron a sus detractores a apodarlo "Bambi".

"Alguien me llamó Bambi y, casualidades de la vida, Bambi era la película que mi hija mayor me hacía poner una y mil veces cuando era pequeña. Quiero a Bambi. Del personaje queda la idea de que es un poco ingenuo. Yo no creo serlo", explicó en 2014 al diario El Mundo.

Sin embargo, ante la grave crisis de 2008 —que se le reprochó no haber anticipado ni gestionado con rapidez— y cuando España afrontaba el riesgo serio de una intervención de las instituciones internacionales, impuso medidas duras de austeridad, como el recorte de los salarios públicos un 5% y la congelación de las pensiones.

El final de su mandato fue difícil y acabó convocando elecciones anticipadas en noviembre de 2011, a las que no se presentó. El Partido Socialista salió arrasado por el Partido Popular y no volvió a la Moncloa hasta 2018, de la mano de Pedro Sánchez.

C.Mitchell--CT