Trump aplaza ultimátum a Irán y el G7 aborda la crisis en el estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pospuso diez días su ultimátum de ataques contra las instalaciones energéticas de Irán al destacar un avance en las conversaciones para poner fin a la guerra, aunque Teherán fue ampliamente bombardeada este viernes por Israel.
La guerra en Oriente Medio y sus consecuencias económicas mundiales dominan la reunión de los ministros de Exteriores del G7 en la abadía de Vaux-de-Cernay, cerca de París, a la que llegó este viernes el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
En su primera visita al extranjero desde el arranque de la ofensiva israeloestadounidense contra Irán el 28 de febrero, el jefe de la diplomacia estadounidense será probablemente presionado por sus colegas para que clarifique la estrategia de la Casa Blanca en el conflicto, que el sábado cumple un mes.
Rubio a su vez insistirá a los ministros de Alemania, Reino Unido, Canadá, Francia, Italia y Japón para que ayuden a Washington a reabrir el estrecho de Ormuz.
Fue precisamente para forzar el acceso a esa vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos que Trump amenazó con destruir las centrales eléctricas de Irán.
Pero "a petición del gobierno iraní", pospuso su ultimátum "hasta el lunes 6 de abril de 2026, a las 20H00 (hora de Washington, 00H00 del martes 7)", anunció el mandatario en su plataforma Truth Social.
Pese a este nuevo aplazamiento, el precio del petróleo volvía a subir el viernes. El barril de Brent, la referencia internacional, superaba de nuevo los 110 dólares por barril y su equivalente estadounidense, el WTI, se acercaba a los 100 dólares.
Trump también destacó que Irán, como regalo y muestra del avance de los contactos bilaterales, dejó pasar "diez buques" por Ormuz.
En la cumbre del G7, la jefa de la diplomacia británica acusó a Irán de "tomar la economía mundial como rehén", refiriéndose al bloqueo del paso marítimo.
- Los Guardianes advierten a los civiles -
Desde hace varios días, el presidente estadounidense oscila entre amenazas de golpear más fuerte a Irán y garantías de que el conflicto terminará pronto.
"Las conversaciones continúan y, pese a las declaraciones erróneas de los Medios de Noticias Falsas y de otros, van muy bien", agregó en su red social, al añadir que Irán está más dispuesto que él a negociar para poner fin al conflicto.
Teherán, por su parte, se niega a utilizar en este momento el término "conversaciones", pero, según una fuente anónima citada el jueves por la agencia de noticias Tasnim, ya transmitió "oficialmente" y "a través de intermediarios" una respuesta al plan de 15 puntos que Washington propuso para terminar los enfrentamientos.
Fijó condiciones para el cese de las hostilidades y ahora espera "una respuesta de la otra parte".
Mientras tanto, los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber atacado el viernes con misiles y drones objetivos militares y energéticos en Israel y en los países del Golfo, donde se encuentran bases militares estadounidenses. También llamaron a los civiles a mantenerse alejados de estos lugares.
El portavoz de las fuerzas armadas iraníes afirmó el jueves por la noche que los hoteles de Oriente Medio que alojan a militares estadounidenses serán desde ahora considerados como objetivos en la guerra.
- Ataques en el corazón de Teherán -
El sábado se cumplirá un mes de la guerra, que se ha extendido a todo Oriente Medio y ha alimentado los temores por la economía mundial y el suministro de petróleo y gas.
Si bien Washington parece buscar una salida diplomática al conflicto, Israel mostró su determinación de intensificar su campaña militar con nuevos ataques este viernes contra la capital de Irán y los suburbios del sur de Beirut.
El ejército israelí afirmó haber llevado a cabo nuevamente "ataques a gran escala" contra infraestructuras no especificadas en Teherán.
También se escucharon explosiones y se vio humo en el sur de la capital libanesa, Beirut, considerada por Israel como un bastión del grupo islamista proiraní Hezbolá.
Líbano se vio arrastrado al conflicto el 2 de marzo luego de que ese grupo islamista proiraní lanzara misiles contra Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei durante el primer día del conflicto.
Más de 1.100 personas han muerto y un millón han sido desplazadas, según las autoridades libanesas.
Israel sigue sin pronunciarse hasta la fecha sobre las conversaciones de paz que Washington dice mantener con Irán, con la mediación de Pakistán.
Mientras tanto, la táctica del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de combatir tanto en Irán como en Líbano ya no cuenta abiertamente con el consenso.
El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, criticó unos combates "sin estrategia, sin los medios necesarios y con muy pocos soldados".
El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Effie Defrin, reconoció de hecho el jueves por la noche que el ejército israelí necesitaba "fuerzas adicionales".
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C.Mitchell--CT