Fernández, derechista delínea dura, elegida presidenta de Costa Rica
La candidata derechista Laura Fernández fue elegida presidenta de Costa Rica, tras arrasar en las elecciones del domingo con su promesa de mano dura contra el narcotráfico, en este país que por años fue considerado uno de los más seguros del continente.
Fernández, politóloga de 39 años, obtuvo el 48,5% de los votos, casi nueve puntos más de los necesarios para ganar en primera vuelta, según el 88,4% del escrutinio por parte del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Sus propuestas sobre seguridad -que capitalizaron el principal reclamo de los costarricenses- y para reformar los poderes del Estado son vistas por opositores como parte de un plan para consolidar un poder absoluto, al estilo del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, primer mandatario en felicitarla.
Pero en su discurso de victoria, en el que sorpresivamente no aludió a la violencia criminal, sostuvo que "nunca permitirá la "arbitrariedad y el "autoritarismo".
Se declaró una "demócrata convencida" y "defensora de la libertad", aunque atacó duramente a la prensa, como suele hacerlo su mentor, el presidente Rodrigo Chaves, una figura popular y polarizante que está enfrentado a los demás poderes púbicos.
Van a "cambiar ciertas reglas del juego político", advirtió sin dar detalles.
Apenas se conocieron los primeros resultados, que ya mostraban una amplia ventaja sobre el socialdemócrata Álvaro Ramos (33,3% de los votos), miles de militantes del Partido Pueblo Soberano se reunieron en sitios emblemáticos del país para festejar.
Caravanas de vehículos con banderas turquesa y fiestas callejeras se organizaron rápidamente en San José y otras ciudades.
Su triunfo afianza a la derecha en Latinoamérica tras las recientes victorias en Chile, Bolivia y Honduras, y donde este año habrá presidenciales en Brasil y Colombia, actualmente gobernados por la izquierda.
- Modelo Bukele -
Además, Fernández será la segunda mujer que gobierne Costa Rica, de 5,2 millones de habitantes y uno de los países más estables de la región, tras el mandato de Laura Chinchilla, quien también ganó en primera ronda en 2010.
Los costarricenses eligieron igualmente a 57 diputados.
Fernández, quien asumirá el 8 de mayo por cuatro años, propone copiar parte de la guerra contra las pandillas de Bukele y reformar los poderes del Estado, a los que ella y Chaves acusan de auspiciar la impunidad.
La ofensiva de Bukele es blanco de denuncias de abusos.
Para ello, Fernández aspira a lograr una amplia mayoría legislativa que le permita modificar la Constitución, pero las primeras proyecciones indican que no lo logró pese a que tendrá el principal bloque.
Durante el gobierno de Chaves, la tasa de asesinatos alcanzó un récord de 17 por 100.000 habitantes.
Siete de cada diez homicidios están ligados al narcotráfico, que convirtió a este país, considerado por décadas uno de los más seguros del continente, en centro logístico y de exportación de drogas, según las autoridades.
Fernández ofrece terminar la construcción de una cárcel inspirada en la megaprisión para pandilleros de Bukele, aumento de penas y estados de excepción en zonas marginales conflictivas.
"Me gusta su proyecto de la cárcel. La violencia explotó porque están tocando a los cabecillas, como sacar a las ratas de las cloacas", justificó Jéssica Salgado, oficinista de 27 años.
"La economía anda bien y Laura va a darle duro a los narcos", confió por su parte Sileny Fernández, asesora de recursos humanos de 39 años.
- Temor al autoritarismo -
Sin embargo, los opositores aseguran que las reformas constitucionales en realidad buscan allanar el regreso de Chaves al poder cuando finalice su mandato de cuatro años. En Costa Rica el presidente debe esperar dos períodos para volver a postular.
A Fernández la tildan de "populista" y "mala copia" de Chaves por adoptar su retórica confrontativa.
"Lo primero que quieren los dictadores es reformar la Constitución para mantenerse en el poder", lanzó el domingo el expresidente Óscar Arias, premio Nobel de Paz 1987.
"Aquí no hay dictaduras", dijo tras sufragar el presidente Chaves, quien desató críticas por hacer gestos de burla contra votantes que gritaban "¡Fuera Chaves!".
Aunque la pobreza bajó del 18% en 2024 al 15,2% en 2025, Costa Rica está entre los seis países latinoamericanos más desiguales en el índice Gini y es el segundo más caro después de Uruguay.
V.King--CT