Víctimas de tragedia medioambiental en Brasil esperan justicia por "un crimen muy grande"
"Muchas personas están muriendo de cáncer, algo que no pasaba antes". Marilda Lyrio de Oliveira, de Aracruz, en el estado de Espirito Santo, describe a la AFP en Londres lo que significó el desastre medioambiental causado en 2015 por la ruptura de una represa en Brasil.
El 14 de noviembre, la justicia británica consideró al gigante minero australiano BHP responsable de lo que Marilda califica como "un crimen muy grande". Un fallo que puede desembocar en miles de millones de dólares en indemnizaciones.
El 5 de noviembre de 2015 el colapso de la represa de desechos de la mina de hierro de Fundão, cerca de Mariana, estado de Minas Gerais, cobró la vida de 19 personas, arrasó varias localidades y liberó 40 millones de metros cúbicos de residuos mineros tóxicos, que viajaron 650 kilómetros por el río Doce hasta el océano Atlántico.
Una decena de demandantes brasileños de aquella tragedia están en Londres para asistir a una audiencia, el miércoles y jueves, en el Tribunal Superior de Justicia británico, en la que se debe decidir el calendario del juicio de compensación y los documentos y pruebas periciales necesarios.
"Se espera que el juez se ocupe únicamente de cuestiones prácticas sobre cómo funcionará la siguiente etapa del caso", explica a la AFP el bufete de abogados Pogust Goodhead, que defiende a los demandantes.
- Más de 600.000 afectados -
La cuestión de los daños y perjuicios para los más de 600.000 demandantes registrados deberá ahora ser objeto de este segundo juicio a finales de 2026 o principios de 2027.
"Buscamos lo que nos corresponde, Esperamos lo que sea justo, porque el impacto fue muy grande, el crimen fue muy grande", señala Marilda.
La minera BHP tenía dos sedes en el momento de los hechos, una de ellas en Londres, lo que explica este juicio en la capital británica, realizado entre octubre de 2024 y marzo de 2025.
Desde el inicio del proceso, BHP —copropietaria junto a la minera brasileña Vale de la empresa Samarco, titular de la represa— rechazó ser "contaminador directo".
La justicia brasileña absolvió a estas empresas porque las pruebas analizadas no eran "determinantes" para establecer su responsabilidad.
Los demandantes recurrieron a la justicia británica, al no estar satisfechos de los procesos que se llevaron a cabo en Brasil, reclamando hace dos años 36.000 millones de libras (más de 47.000 millones de dólares).
"Tenemos problemas de salud, mentales, por no poder realizar las actividades que hacíamos antes", añade Marilda.
"Los pueblos indígenas, nos hemos visto afectados en todo. Yo, como curandera, ya no puedo usar las curas con las hierbas que existen en mi territorio. Ya no puedo vender mis artesanías en mi tierra y tengo que buscarlas fuera. Ya no puedo alimentarme de lo que los ríos nos ofrecían. Hoy todos tenemos que comprar, y para nosotros es muy difícil", señala.
El grupo australiano recordó el miércoles en un comunicado que en 2024 firmó un acuerdo de reparación y compensación por valor de 170.000 millones de reales (23.300 millones de dólares) con las autoridades brasileñas, lo que permitió indemnizar a "más de 610.000 personas".
La compañía considera la justicia británica debe desestimar que "cerca de 240.000" demandas porque los denunciantes ya recibieron una indemnización en Brasil, donde firmaron "una renuncia completa" a continuar con el litigio.
- "Rompió nuestra vida" -
Ana Paula Auxiliadora Alexandre, que vive en Ouro Preto, perdió a su marido en la tragedia, quien con 40 años dejó viuda y cuatro huérfanos.
"El sufrimiento fue tan grande que rompió nuestra vida, interrumpió sueños. Durante estos diez años hemos estado luchando por justicia", explica Ana Paula.
"Que una megaempresa sea condenada aquí en Inglaterra me hace pensar que la justicia británica es más responsable que la brasileña", añade.
Renzo Vasconcelos, alcalde del municipio de Colatina, en el estado de Espirito Santo, explica que "la justicia londinense está garantizando el derecho del brasileño, el derecho del colatinense a ser restituido o reparado por el crimen ambiental causado por la minera".
"Menos del 15% de los ciudadanos de Colatina recibió alguna indemnización. Por lo tanto, todavía falta que el 80% o 90% reciba este derecho. Y que se repare, al menos en parte, este crimen ambiental", añade Vasconcelos.
"Desgraciadamente, es la justicia británica la que está logrando lo que la brasileña aparentemente no les dio. Creo en la brasileña y creo que allí se podrán organizar mejor las reparaciones, pero no se contempló la cantidad necesaria ni el derecho de cada brasileño, de cada habitante de Espirito Santo y de Colatina", concluye.
I.Young--CT