La justicia sueca aplaza el fallo sobre el caso de un hombre acusado de prostituir a su mujer
Un tribunal sueco aplazó el fallo, inicialmente previsto para este miércoles, contra un hombre de 61 años acusado de obligar a su esposa a mantener relaciones sexuales pagadas con 120 hombres.
Entre el 10 de abril y el 26 de mayo, un tribunal de Härnösand, en el norte de Suecia, acogió el juicio contra este hombre, que se celebró en gran parte a puerta cerrada.
La fiscal Ida Annerstedt pidió una condena de diez años de prisión. El veredicto se esperaba inicialmente este miércoles, pero fue aplazado.
"Debido a la magnitud del caso y a la carga de trabajo, se necesita más tiempo para redactar el veredicto", indicó el tribunal en una resolución a la que tuvo acceso AFP. Hasta entonces, el acusado permanecerá en prisión preventiva, añadió.
Según la acusación, el hombre publicaba anuncios en internet, organizaba los encuentros y vigilaba a su esposa, a la que obligaba a realizar actos sexuales, incluso en línea, para atraer a más clientes.
También está acusado de proxenetismo agravado y de ocho violaciones.
Fue arrestado en octubre tras la denuncia de su mujer a la policía. Según la acusación, la víctima se encontraba en "situación de vulnerabilidad".
La ley sueca no castiga a las personas que ofrecen servicios sexuales, pero sí la compra de estos servicios o el hecho de facilitar o aprovecharse de la prostitución de terceros.
La denunciante reclama 1,1 millones de coronas suecas (100.000 euros, 105.00 dólares) en concepto de indemnización.
La fiscal calificó los actos del acusado de "explotación despiadada".
"Sostengo que se aprovechó de su situación cuando ella estaba bajo los efectos de las drogas y el alcohol, y sentía un miedo profundo hacia él", declaró a la AFP al inicio del juicio.
Recordó también que el acusado estaba siendo juzgado por agresiones y amenazas en este caso.
Durante el juicio la fiscal subrayó que el acusado advirtió a la denunciante que no lo enfadara, de lo contrario "el monstruo sería liberado",.
"La trató como una tarjeta de crédito y la vendió como una mercancía", denunció Silvia Ingolfsdottir, abogada de la denunciante, a la cadena pública SVT.
Los hechos se habrían producido entre el 11 de agosto de 2022 y el 21 de octubre de 2025.
Martina Michaelsdotter, abogada del acusado, declaró a la AFP al inicio del juicio que su cliente negaba las acusaciones.
F.Turner--CT